Unas palabras previas

Estoy sentado sobre las cansadas y grises hojas del otoño. Veo al niño y a su tigre correr entre los árboles. El tigre salta y enseña sus dientes. La sonrisa del niño mientras le destroza el estomago es inigualable. Un millón de pensamientos invaden mi cabeza y no se si son del niño o míos. Y no se si soy el niño o yo. Pero nunca seré el tigre.

20070329

Wikipedia es un reducto de pecadores, infelices y racistas.
No solo la mitad de sus artículos son de dudosa veracidad, sino que tiene su propia policía del pensamiento, lista para suprimir cualquier mínimo indicio de desorden, humor, o incluso individualidad.

Por si no se están dando cuenta, wikipedia se esta convirtiendo en un monstruo totalitarista. Una especie de WALLMART del conocimiento. Si, tienen información sobre todo. Pero de repente, son los UNICOS que saben. La gente se va acostumbrando tanto a recurrir a ese único lugar que ya ni se gasta en visitar páginas alternativas. ¡Y no es que tenga que hacerlo! ¿Para que? si total allá en la wikipedia tienen todo... Y no es tampoco que pueda, porque cada vez son menos las páginas con información. ¿Para que gastarte con todo el diseño de una pagina particular si simplemente podes tipear la info en el slot proporcionado por wikipedia? ¿Se ve a donde va el problema? Puede parecer poco, puede parecer tonto, pero en el poco tiempo que tiene la wikipedia, esta haciendo mucho ruido. Es simple, es directo es fácil. Es perfecta, parecería.

Eso es lo que me encanta de la perfección. Elimina las opciones. ¿Para que querés opciones cuando tenés lo mejor a tu disposición? La calidad mata la diversidad, y por un lado esta bien. O parece estar bien. ¿Para que queremos variedad de dudoso rendimiento?, nos complica la vida. Ensucia y hace menos claro, es conflictiva. Preferible eliminar la diversidad, y quedarnos con una única fuente clara, concisa, articulada y practica.

Ahora, eh, no, en realidad no. Es peor. Es verdad que wikipedia funciona como la versión software libre de la Encarta, y que funciona exclusivamente como fuente de información, como almacenadora de datos. Y los datos, bueno, son datos, ¿no? No hay mucha vuelta, después de todo no se pueden omitir los datos. Y la verdad, es que si. Si se pueden omitir, se puede dejar de lado algún dato. Se puede ignorar algún evento, se puede eliminar algo. Mierda si será viejo. Ya la tenia bien aramada Stalin a la joda, y eso para citar a alguien actual.

La información no es importante por la información en si. La información importa por como te la dicen, como te la entregan, como la recibís. Lo que importa acá es el como.

Y cuando nos abandonamos a los brazos de una supuesta "perfección" estamos regalándole el como. Estamos creando un monopolio de la información. Toda otra fuente de información on-line (ughhh me siento un viejo) se va a morir.
Que nos va a quedar. Un único medio que nos dice lo que quiere, como quiere, cuando quiere. Y el problema no es que nos digan lo que ellos quieran. Es que no nos dejen decir lo que nosotros queramos.

Hoy edite una entrada de wikipedia. No puse algo serio, pero tampoco puse algo en joda. Igual no duro más de media hora. Ya tenia un moderador encima que me borro mi acotación sin ningún tipo de comentario, sin ningún aviso. Así, simple, claro, mudo, frío.
No solo eso, sino que borro completamente mi entrada sobre mi mismo. Ósea, cual es el problema con que quiera hacer una entrada sobre mi propia persona. Si, estoy boludeando, okey, pero ese no es el punto.
El punto es que el “moderador”, sin ningún tipo de reparo, altero totalmente ese pedazo de wikipedia, sin ni siquiera preocuparse si eso era importante para alguien. Y hoy era una joda.
¿Pero que va a pasar cuando a los de wikipedia no les interese que sepamos sobre otras cosas? Cosas importantes. ¿Que va a pasar cuando las cosas les caigan incomodas empiecen a desaparecer? ¿Que va pasar cuando tengamos el cerebro tan atrofiado, cuando estemos tan acostumbrados a tener una única fuente de información incuestionable, que no nos vamos a molestar en chequear en otro lado? ¿Que va a pasar cuando no nos importe que esa información sea incorrecta o no?

Y no les estoy hablando de acá a dos, cinco, diez años, de acá veinte les digo. ¿Que va pasar si dejamos todo en mano de unos pocos?

Puede sonar extremista, pero no me gusta esto de poder manipular la información tan ligeramente. Wikipedia me esta empezando a dar miedo.

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Si, no descubrí nada nuevo, pero tenia que decirlo.

20070327

iv: Hay en una esquina, debajo de un árbol enorme, dentro de una casa gris y vieja, una chica que llora el mar. Hace mucho que no llora, y por eso el mar se va y desaparece, y por eso África se seca, y por eso las vacas se mueren como asadas en los campos de los viejos. Abajo del árbol esta la casa. Sobre el árbol, el sol.

No hay una sola nube que le recuerde lo que es llorar. Y no es que ella no quiera, no es que no tenga porque. Sino que las nubes la dejaron sola y ya no sabe que hacer.

***

Hace dos semanas estaba tirada en el hospital, sangrando por los ojos. Con tubos dentro de su estomago, de su boca, allá abajo. Los sentía, y se quería soltar, pero no había caso. Todo lo que conseguía era revolcarse espasticamente como una babosa dos minutos después del limón, la sal, o cualquier cosa que el nene de jardín hubiera escuchado que la hacia hacerse un asco de baba y muerte. Eso era. Un asco de baba y muerte. Baba en la boca, y sobre el pecho, sobre el camisón a puntitos rosas. Muerte en la venas. Sentía la muerte corriéndole por el cuerpo, sacándole los últimos respiros de vida como de a partes, lo primero en irse fueron los dedos de los pies.

Hacia frío ese día, y tenia los pies helados. Como sumergidos en hielo sólido que no existía. Pensó que quizás, si los movía. Si al menos mandaba la orden –hagan algo- si al menos intentaba, quizás la sola esperanza… Quizás la sola necesidad de hacer algo le daría el calor para hacerlo. Medio dormida, toda drogada, en las nubes de su semisueño se le filtraban los recuerdos más estúpidos. Invisibles memorias sin sentido. Veía las veces que había escuchado a gente sin caras y con voces como laminas de papel gris contarle sobre los jugadores de algún deporte perdidos en alguna montaña, comiéndose a alguna gente. Se acordaba del sinfín de personas inexistentes que habían sobrevivido a lo peor solo con su determinación. El tipo que había aguantado una semana debajo de un edificio derrumbado tomándose su propio meo. De forest gump curándose de la debilidad de piernas a fuerza de querer correr. De ella, en la facultad de arquitectura, pasando finales solo por puro empeño.
Con al cabeza llena de mentiras multicolores pensaba que si quizás lo deseaba lo suficientemente fuerte, quizás si rezaba de su propia y atea manera, los pies iban a volver, no ya a moverse articuladamente, pero por lo menos a retorcerse como grotescos gusanos. Eso era todo lo que les pedía. Y eso era todo lo que le daba el resto de su cuerpo. Sus brazos, como largas lianas carnosas e inútiles, bailaban con el viento invisible de su pura conciencia.
A veces, pocas, muy pocas, trataba de hablar. Siempre sola, nunca con alguien en el cuarto. Cuando había alguien expresaba todo por la mirada, y las enfermeras la felicitaban y le decían que tenía ojos de niña. Tenía ojos de vida y tenía ojos de paz. Tenía ojos de salir de ahí en cualquier momento. Pero cuando se iban trataba de hablar. Trataba de volver a ser una persona. O algo más como una persona que como un perro anestesiado. Y entonces la mandíbula se le caía y volver a cerrarla era una lucha imposible. Y muy lenta, como un cuarteto de cuerdas apenas insinuando la melodía central, veía con los labios la baba que los adornaba, que se escapaba del cerco de su boca y corría desenfrenada por la pera, a veces cayendo sobre el camisón. Otras siguiendo por el final de su cara hasta el cuello. Y lloraba. Siempre que trataba de hablar solo gritaban sus ojos. Y no por la baba, y no por la mandíbula dislocada. Sino por el montón de cosas que tenia que decir. Que tenía que contarle a alguien, a quien fuera. Aunque fueran las sucias y viejas paredes. Por el montón de cosas que tenia que soltar, que dejar ir, y que ahí afuera era un leve mugido de ternero en matadero, de pedir permiso para pasar a la horca.
Hacia frío ese día. Y llovía. Y con ese montón de memorias en la cabeza y ese montón de palabras en la garganta, trato de mover los dedos.
Y desapareció el frío. Como huyendo de un fuego todo lo que tenia en los pies se fue. Y pensó que eso era perfecto, que era el suspiro de calor que traía cada movimiento, por más mínimo que fuera. Pero, muy de a pedazos, despacito, se fue dando cuenta que no era el calor del movimiento lo que tenia en los pies. No era calor el que había echado al frío. El frío solo se había ido, pero no le había dejado el lugar a nada más. Porque ahora sus dedos eran nada. Ya no estaban ahí. Ella no tenía dedos. Ahora al fondo de la cama, escondidos por las sabanas impecables, solo se apretaban restos vacíos de carne blanca.
Eran como ratas invisibles a la piel, que se le aceleraban desde la nada. Como bacterias comecarne venidas del planeta neutrio 27 que se le abalanzaban sobre el cuerpo. Zombis de afuera del espacio, seres creados por dios, sin alma que se vivían de las fantasías de los hombres, a quienes apresaban y torturaban día y noche. Encerrados en calabozos de hielo, ajuntados con grilletes invisibles, les abrían las cabezas y hacían festines con sus más depravados sueños. Y ahora le tocaba a ella.

***

Las voces vienen como de muy lejos, tapadas por años de polvo sucio.
-¿Esta sufriendo mucho?-
-En absoluto, es mas, en estos momentos el dolor esta residiendo. –
Es casi gracioso. Aunque en realidad es triste. Hay alguien diciendo que hace dos semanas era un milagro que su cuerpo aguantara lo que le estaba sucediendo, pero parece que piensan que ahora no le pasa nada. Que ahora esta bien. Que ya no hay nada que le pueda doler. Y puede que tengan razón. Prácticamente no le duele el cuerpo. No es el cuerpo lo que le duele. No es dolor lo que siente.
Porque ya no puede decir que halla un cuerpo para que le duela. Ya no sabe si su estomago siegue ahí, si sus brazos son los mismos, ya no sabe si su cara estará ahí para saludarla si le dan un espejo. Ella no está sobre esa fría cama blanca como la nieve.

Ella esta ahora en un pozo, mirando hacia arriba, hacia el negro infinito del dejarse ir. Si se mueve y mira para abajo ve el techo, el lejano y ya olvidado techo del hospital. Ese techo que fue su única compañía por tanto tiempo. No puede moverse porque sabe que todo alrededor suyo la rodean paredes impenetrables de negra agua helada. No sabe porque lo sabe, si nunca se a movido, y tampoco entiende como el agua puede ser negra, y sin embargo retener esa capacidad de infinidad proyectada en una pantalla. Ella es un ovillo de lana de persona. Una idea envuelta en una conciencia envuelta en un deseo de no dejar de ser. Sin embargo cada día sube un paso. Cada segundo esta mas lejos de ese techo, que ahora parece un suelo inútil, que no sostiene nada. Cada minuto esta más cerca de esa negrura infinita que la espera con sonrisa de nueva amiga que tiene hambre. Esta abandonada. Sola. Exiliada dentro de su propio cuerpo, es un alma viviendo en un cuerpo muerto que ya no la puede retener más.

Lourdes abre los ojos y se siente como un hada debajo del agua. Siente esa libertad de magia boscosa. Mira hacia arriba, y ve una casa, y una esquina y un árbol. Ve un hombre de pelo oscuro como las brazas que la llama. Y corre, o vuela hacia arriba.

Fuera: El cuerpo de Lourdes se sacude con un espantoso y violento espasmo, su pecho se levanta, su espalda se curva. Grita como Juana nunca la a escuchado gritar. Las maquinas de repente cambian de color, es todo nuevo, el tiii tiii tiii es un solo tiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii, largo e interminable. En menos de lo que espera, los doctores entran por la puerta y un par de enfermeras la llevan al pasillo. La dejan sola con su miedo mientras escapan tras la cama de Lourdes, que se funde con las lágrimas de Juana en un solo mar de tristeza y soledad.

Adiós, le dice Juana, y se deja caer en la silla.

20070319

Soy ese viento yéndome.
Soy un río que se escurre entre las rocas y desaparece.
Soy el color del chaleco de un emperador chino, inmolado por sus súbditos hace mil siglos.
Soy un nombre que nadie tiene, y que pocos buscan.
Soy ese suspiro de recuerdo de memoria de intento de acordarte del sueño que no entendés y que empezás a contar con “mira que raro lo que soñé” pero ahí nomás paras porque no te acordás nada mas.
Soy algo entre el cero y ese otro cero que todos odian.
Soy un punto en un bastidor impecable.
Y quiero irme.
Levantar todo y dejarte atrás.
Ser la parte que deja. Ser el nada que te invade cuando ves que mi ausencia es la que esta y no yo.
Quiero ser una flecha, atravesando un pecho.
Quiero ser la piedra de David.
Quiero ser tu vapor, en una helada mañana de invierno, en la que tu blanca piel y negros cabellos enmarcan tus hermosos labios. Una sonrisa tonta se te aproxima y suspiras, y ahí estoy, y después me voy.
Quiero ser las obras que el poeta quema, y que son palabras de fuego, muertas en Dios.
Quiero ser lo lindo que no le decís porque no encontrás el lugar, o el tiempo.
Soy un invento de mi propia mente inventándose, que mientras me inventa, inventa esta idea de invento que es mi mente inventándose.
Soy el dolor guardado para adentro que te pudre hasta que no aguantas más.
Soy esa pregunta que nunca respondes, y que ni siquiera sabes que tenás. Pero que no te deja dormir en las noches de calor de verano.
Soy tu vergüenza de darte cuenta que soy vos.
Soy la inutilidad de pensar en lo inútil.
Soy las palabras que no se pueden decir; como ijkpltaerdfgh.
Soy un final perfecto cuando el principio no existe.
Soy el azaroso destino elegible.
Soy las broncas que no desahogas.
Soy tus manos cuando agarras el cuchillo.
Soy la firmeza cuando te tiemblan las manos
Soy ese relamerse de lengua segundos antes de asesinar a alguien.
Soy lo que lleva a la gente amar.
Tengo cuatro patas y dos cabezas, y la inconsistente necesidad de ser un viento.
Soy ese viento que se fue ya…

20070318

breath, breath in the air
En misa no se aplaude, te dicen cuando sos pendejo. Y les haces caso. Porque misa, te guste o no, es solemne. Es sagrada, es misteriosa, es imponente y siempre tenes esa sensación de que esta pasando mucho mas de lo que ves. Que debajo de esa capa de ritos y procesos arcaicos y estancos, hay una realidad latente y viva; que muta, se transforma, que es lo que hace que tengas esa sensación de grandeza a pesar de que no creas un carajo.
En misa no se aplaude. Y por eso no junte mis manos ni una sola vez durante los 42 minutos que duró la reproducción de “El Lado Oscuro De La Luna” que hizo Roger Waters ayer, 17 de marzo del 2007, en el estadio de River Plate.
Y no aplaudí por eso. Porque no fui a un recital. No fui a ver a un viejo de 60 años y su bandita tocar su disquito mas exitoso (ese les asegura estadios llenos alrededor del mundo) a ver si puede juntar unos pesos de mas para pagarse la mansión nueva. No fui a ver al viejito que se hace el zurdito cool que con frases como “Que aparezca Julio López”; “Encierren a Bush antes de que nos mate a todos”; “Kafka rules, ok?”; “Nunca mas desaparecidos” pintadas en un chancho (quiero decir cerdo) inflable. Que se hace el rebelde, sin darse cuenta que su caché, y su avaricia hacen que la entrada mas barata cueste mas de 100 pesos, asegurándose que el 65% de su audiencia, por lo menos, sea de un estrato social e ideológico radicalmente alejado a el que hace de estas cuestiones el eje de su vida. Si generalizamos, claro.
(Quizás la mayor ironía era ver al chancho socialistoide sobrevolar las cabezas de individuos que habían pagado un rango de 300 a 500 pesos cada uno para estar en el VIP)
Ni siquiera fui a un concierto serio, de un artista único en la historia. Que conciente de la imperturbabilidad e inmortalidad de su obra, la reclama como propia (suya, y solo de el); y considerando que el tiempo que ha estado en el limbo (viva a través de algún cover, alguna banda tributo mediocre que se digna tomarlo prestada) es demasiado, nos ofrece presenciarla de primera mano, tocada por el hombre que la construyo en su retorcida cabeza. No fue una presentación autentica, realizada por el puro amor al arte.

Lo que yo, y 69.999 afortunados más vimos… Bah, que digo vimos. De lo que estas 70.000 personas participaron fue eso. Una misa. Algo solemne. Algo sagrado y misterioso, imponente. Una construcción apoyada en ritos y procesos estancos e inmutables, que, sin embargo, esconde debajo una realidad viva.
Esas nueve canciones (nueve, diez, nadie sabe exactamente cuantas son) no importan como canciones. No importa la simpleza y bienvenida de Speak/Breath. No importa el delirio electrónico (ESO, queridos, es música electrónica. Dj no se que mierda mi pija, cuando ninguno de esos vagos pinchadiscos había siquiera nacido, Pink Floyd ya había creado una pieza de una sutileza y complejidad increíble, llena de programaciones, loops, y todos los clichés que los “disk jockeys” explotarían hasta el hartazgo) y mesmerizante de On The Run. No importa la sorpresa esperada de los relojes, ni el bellísimo solo de batería que abre Time. No importa la carnalidad y sensación cruda, como de corazón partiéndose al medio de The Great Gig In The Sky. No importa el jitaso que de tanto escucharlo ya perdido hasta el mas mínimo vestigio de vida que es Money. No importa la tristeza perfecta y de bajar los brazos de Us And Them.. No importa la psicodélica liquida PERFECTA que es Any Colour You Like. No importa la felicidad maniaca, la irrisidad de individuo que ya abandono cualquier tipo de esperanza y cordura de Brain Damage. No importa el sumun, el cressendo; el equivalente musical e ingles a “En Paz” de Amado Nervo que es Eclipse.
Lo que importa es lo subconsciente. Lo de Dios que contienen esas canciones; que hace que tan perfectamente reflejen y contengan la esencia del ser humano. Del ser humano y punto, basta de esa gilada de “contemporáneo”.
Lo de Dios que tienen esas canciones que hace que mas 70.000 personas en cada capital “importante” del mundo las acepten y reconozcan como suyas (tanto por amor como por derecho de autoría).
“El Lado Oscuro De La Luna” o “Dark Side Of The Moon” es cada ser humano que ayer se junto en river a serlo. Cada oreja que del otro lado de la transmisión comulgaba; se entregaba a si misma, no a la música, sino a lo que esa música significa.
Si tenemos que decir algo un poco menos vago, podemos decir que “El Lado Oscuro De La Luna” era ese estrujarse del alma, que no sabes si es de desesperación o de total felicidad, de amor; con cada cambio, cada nota, cada segundo experimentado en su presencia.
Y por eso no aplaudí. Por eso cuando Eclipse se calló, no sentí dentro mío tristeza, ni bronca porque se había terminado. El Dark Side todavía estaba ahí, no hacen falta dispositivos ni métodos, no hay que grabar nada. El Dark Side sigue dentro de cada uno que lo escucho esta noche. Ese Dark Side que no puede cambiar. Ese Dark Side de perfección platónica e incuestionable.
but the sun is eclpsied by the moon…


Fue convivir con las ideas más básicas y primarias del universo. Fue pasar un lindo rato con la idea de música que tiene Dios, pero no solo fue eso.

Dark Side Of The Moon llego una hora después de que Waters mostrara la cara por primera ves en Buenos Aires desde aquel Vélez del 2002.
No solo del lado oscuro vive el ex pink floyd. Y eso Waters lo sabe. Por eso nos dio un menú balanceado, obviamente apoyado en sus clásicos, en sus golazos seguros. Un eficaz compilado de una banda para la que cualquier tipo de compilado apesta; por la precariedad de la faceta de la banda que muestra.
No hubo temas de “A Piper At The Gates Of Dawn”, primer disco de la banda; grabado con el primer capitán de pink floyd, el finado (como sufrimos todavía) Syd Barret.
--- Las referencias al delirante genio fundador son una figurita repetida en los recitales Waters; y no se sabe si Roger realmente siente un amor tan profundo por el que supo ser un maestro musical inigualable, o si, al igual que el cerdo socialistoide volador, son una linda vueltita comercial para darle color y “romanticismo” a un show que se caracteriza por su frialdad y distancia (El recital es de un nivel de calidad y profesionalismo inigualable, pero Waters le escapa a su publico. Las comunicaciones con sus cultores son escasas y cortas).
No hubo temas de More, la banda sonora olvidada que le dio al grupo sus primeros pasos en la fama. No hubo temas de Ummagumma, el experimento doble vivo/estudio de 1969. No hubo temas del hermético y delicioso Atom Heart Mother. No hubo temas de Meddle, un diamante escondido de la discografía floydesca, que incluye su tema espacial por excelencia: Echoes, 23 minutos de gloria musical al nivel de cualquier segundo del “Dark Side”. No hubo temas del Oscured By Clouds, otra banda sonora, esta menos memorable, pero no por eso un mal disco (personalmente la considero hermosa).
El setlist jugo a las trompadas. Con la segunda mitad ocupada a priori por la obra ya comentada; el espacio temporal (jujujujuj) se veía limitado y solo dejo lugar para los clásicos arrolladores.
Así Waters abrió con su “oponer” infalible, el arengoso “In The Flesh”, sin signo de pregunta, ese tan teatral de él.
Brilló el conjunto (con viejo conocidos como Snowy White, Andy Feairweather-Low y Jon Carin; y algunos nuevos reclutas como el guitarrista “principal” (¿?)) en “Set The Controls For The Heart Of The Sun”, quizás lo mejor de la primera parte; “Shine On You Crazy Diamond” un revientacabezas que da cátedra de rock espacial; “The Fletcher Memorial Home” que a su desvalorada belleza sumó el delicioso detalle de presentar en un video, entre otros dictadores demoníacos, al amigo Bush; “Leaving Beirut” un tema “nuevo” (que significa nuevo para un tipo que saco su ultimo disco de rock, “Amused To Death” (del cual incluyo en el recital apenas “Perfect Sense”), en 1992, no se me ocurre…) que parece una especie de rejunte de todo lo que Waters viene haciendo hasta la fecha. Ahí esta el solo espacial, el saxo floydesco, la negra haciendo su solito vocal volteador; pero todo esta tan bien, todo es tan lindo, que es un placer escuchar ese tema “nuevo”.
La primera parte del recital cierra con la mágica “Sheep”, uno de mis temas favoritos y “all in all” una canción de puta madre, reforzada por el ya atacado tema del chancho inflable volador irónico.
Después 15 minutos de luces y silencio, y el “Dark Side”. Y después chauuu chauuu, ¡siii nos vamos! ¡Posta eh! A no, mejor tocamos unos temas mas. Waters eligió cerrar con un cuarto de hora dedicado exclusivamente a su obra más ambiciosa; “The Wall”. “Vera”, “Bring The Boys Back Home”, “The Happiest Days Of Our Lives”, “Another Birck in The Wall pt. 2” y “Confortably Numb” acaban una noche inigualable e irrepetible. Un recital como pocos que se vieron en nuestro suelo.

Una mención aparte merecen los apartados gráficos. Y no el típico juego teatral de luces y aviones que chocan y explotan (que extrañamente, por razones, imaginamos, presupuestarias, brillo por su escuetedad y simpleza) sino la proyecciones.
El casamiento entre la música de Floyd y las artes visuales fue temprano, y visionario (ejejej). Desde esas primeras proyecciones allá por el Ander del Londres sesentoso, la música de floyd nunca se separo de sus videos delirantes. Y se agradece.
Burbujas, liquido, estrellas, granjeros con cara de hijos de puta, un viejo vestido de dictador con una cara de tristeza inigualable, monedas, relojes, violencia policial, Bush bajándose de un avión, un comic que incluye las letras de “Leaving Beirut”, cerebros, pastillas, Barret y sus amigos en la campiña inglesa, Waters fumando porro en el tren, martillos que caminan, y la PERFECTA película de Confortably Numb (consiste de un tipo tirado en la cama fumando, largando el humo en enormes bocanadas irregulares y lentas, que solo se levanta y muestra otra señal de vida cuando la canción termina) conforman el mas genial apartado visual que tuve el placer de ver en un recital. Quizás lo único que vale la pena quejarse es esos estúpidos momentos en los que filman a Waters haciendo nada… Uhhh si, viniste a ver al viejo velo. La hubiera pasado mejor con mas fumeteadas como la que visualiza “On The Run”.
Sin embargo eso no es una crítica de verdad, es solo un reflejo para TRATAR de encontrar algo malo en esta noche tan perfecta y divina.




Que lindo que halla sido el dia de mi cumpleaños.




Lista de temas, si la memoria no me falla:


in the flesh
mother
set the controls for the heart of the sun
shine on you crazy diamond
have a cigar
wish you were here
perfect sense
leaving beirut
south hampton dock
flechter memorial home
sheep
-----intervalo------
dark side of the moon
----encore----
vera
bring the boys back home
happiest days of our lives
another birck in the wall pt. 2
confortably numb

20070315

¡¡¡cientificos americanos consiguen la teletransportacion!!!

a continuación se adjunta la imagen donde se puede observar el flamante dispositivo que permitiría la

TELETRANSPORTACION!!!






















































simplemente increible

20070314

iii:
Todo eNperrado camino descalzo hacia mi departamento. Con la cola entre las patas y la cabeza gacha, evito mirar para adelante. Se el camino, y también se que no hay nadie con quien chocarme. Pienso en que mal que me hace estar escuchando Mellon Collie And The Infinite Sadness justo ahora (el primer tema, el del mismo nombre). Como esta madrugada gris de un invierno lluvioso de buenos aires llora por un tango bien porteño, así negro y urbano, de abandonado. Pero es por un tango de Gardel que llama. O por lo que yo pienso que seria un tango de Gardel, porque nunca en mi perra vida escuche Gardel. Si piazzolla es mi amigo tanguero por contrato de exclusividad y solo por una cabeza salgo de su espectro infinito y abarcativamente endiosado.
Pero no importa. Billy Corgan empieza a cantar y ya no me importa la banda sonora que acompaña mis pasos. Solo quiero llegar a casa y tirarme a dormir. No me importa el frío. Ni la lluvia. Ni mis pies descalzos sobre las veredas empapas de agua mugrienta (en realidad no es culpa del agua, el agua vienen limpia del cielo. El problema es que las veredas de buenos aires son mugrientas por herencia de sus ciudadanos, y el agua lo único que hace es aflorar la mugre esa y permitirle ensuciarme los pies).
Dentro de todo es una mañana tanguera por excelencia, de guapos apoyados contra el farol. No por elegancia, sino porque el alcohol que les inunda las venas no les permite mantenerse parados por si solos. Con sus sombreros de ala y sus pañuelos de color federal ridículo. Una mañana de mierda para que nadie este dando vuelta por las malditas calles de la ciudad de los vientos lindos.
Acotación Inútil Numero Uno: Los vientos son lindos desde que nuestro amado gobierno prohibió a la gente fumar. Ahora lo único que nos destruye los pulmones es el humo de los colectivos. Y los camiones. Y los taxis. Y los autos. Ahora somos la ciudad de los vientos lindos, ahora que no fumamos más.
Con cada paso mis pies se arrugan más y más, y se me ocurre imaginarme que escuchando mi mp3 así como estoy puede que me electrocute. Pero ya me cantaron las mil y unas. Mi cartón lleno ya reventó, así que no me voy a electrocutar. Es así, hay códigos, y aunque a veces parezca que la vida la maneja un idiota tras un volante que dobla al revés
Acotación Inútil Numero Dos: Más o menos como los barcos. Que medio de transporte estúpido, movés el palo para un lado, agarra para el otro. Una vez me quise trompear con un barco, por suerte no se nadar, y no se dio. Por suerte para él. Obvio.
Bueno, y así como estoy. Cartón lleno. Piesarrugado. Mojado. ENperrado. Colaentrepatudo y cabizbajo, llego a mi casa, hago girar la llave y me zambullo en mi sillón; ni me molesto por siquiera inerciarme (dejarme llevar por la inercia) hasta mi cuarto y disfrutar de mi cama. Que se coja, que se yo.
Lo peor es que no se porque estoy así, son las pastillas, las que cuando se corre el efecto solo dejan la sombra del dolor y explotan los recuerdos antes de irse
*** (Ahora van tres asteriscos que significan que me fui a dormir y que soñé con cosas muy paparruchas y deliradas. Como quizás que yo tenia cabeza de perro y cola de dragón y me levantaba a Alicia en un boliche. Era el viejo uno dos, pero la ptisa era bien scorro, y parezque me había fichado lindo, de arriba –turururu-- hasta abajo. Entonces con Alicia abajo del brazo le pago la cuenta al gorila violeta de la caja, y como si fuera una carta gigante, o una tarjeta bien grande me las tomo del barsucho. Me había tomado los alcoholes y un par de pastillas bien joroscho. Mientras corremos para que los taxis frenen Alicia me dice AHORA EL METE SACA ¿NO? SI QUE SI PARA VOS QUE YO METE SACA ACA ¿NO? Y yo le digo que no grite, porque si grita nos va a escuchar el cabezón y se pudre todo y le digo VESCHE. Entonces como los taxis no paran nos metemos en la puerta de al lado del barsucho y llegamos. La pocilga esta bien chota pero Alicia es fácil y rápida. Y entonces mete saca, mete saca. Y yo me preocupo porque duro poco, pero Alicia esta apurada como el conejo. Y a medio camino se levanta y se va y me dice *Sos el amor de mi vida y nunca te voy a olvidar, esta noche significó mas que cuando lo vi a Dios haciendo dedo en la general Paz* y corriendo acartonada como una carta, desnuda se las toma y yo me quedo solo fumando narguile. Me estiro como oruga y sonrío mientras la marihuana me carcome deliciosamente la cabeza.
O quizás sueñe que Quico y Hitler y Sócrates y el Pizzero de la vuelta de la esquina y yo jugamos backgammon y discutimos sobre las reacciones químicas del estomago del cadáver de Jesús mujer.
Y eso es lo que quizás sueñe y lo que significan esos tres asteriscos que tan bonitos quedan que los voy a poner de nuevo…
*** (Ahora acá significan que me desperté…
Y me dolía la cabeza y pensé que que jodido che, y que no hacia mas pastillas, ni fumaba, ni tomaba absenta. Después me acuerdo de como antes había dicho lo mismo y como en el futuro yo diría lo mismo que dejando de decir para cumplir, y me doy cuenta que estoy desvariando y me voy a hacer un café con cerveza para que me deje de doler el cuerpo y se me aclare la mente.
Entonces no pienso en nada hasta que me termino de tomar el café. Salvo eso. Y eso. Y eso. Y eso. Y eso, ehh no salvo eso no. Pero eso si. Y ESO. Y listo.
Ya más clareado, me quedo mirando el fondo blanco de la taza de café, teñido de triste recuerdo de marrón de las últimas gotas que se me apuran a la boca. Pero siempre hay una o dos gotas que quedan ahí, pegadas al fondo.
Acotación Inútil Numero Tres: Cuando quedan solo esas dos o tres ultimas gotas en el fondo, levantas la tasa verticalmente y tiras el cuello para atrás, haciendo que la tasa quede totalmente invertida, por lo que el “fondo” pasaría a ser el tope de la tasa. Y ahora las gotas están en el tope. Entonces das vuelta de nuevo la tasa y la pones patas para abajo para que las gotas aparezcan en el tope. Pero en el momento en que pusiste la tasa en su posición normal, el tope (previamente conocido como fondo) vuelve a ser el fondo, y el fondo (que cuando la tasa esta normal es el tope) es el tope de nuevo. Por lo que las gotas quedan pegadas en el fondo, lo pienses cuando lo pienses (porque no podes pensar las cosas cuando estas al revés, y eso lo probó la ciencia eh)
Mi nutritivo desayuno consiste en: 1) Una taza de café, negro. 2) Una lata de cerveza, importada. 3) Un bol de cereales, nunca esos integrales. 4) Cualquier tipo de galletita que encuentre tirada por ahí. 5) Completar cualquier diseño que tenga que entregar ese día en el laburo.
Pero como ayer fue viernes (lo que indefectiblemente quiere decir que hoy es sábado, y no jueves como a veces me dejan pensando las patillas) hoy no tengo que ir a laburar. La agencia esta cerrada, los jefes están con sus amantes engañando a sus mujeres, y los clientes están revolcándose con las mujeres de los jefes. Y yo contento, sentado en mi departamento, preguntándome si Alicia era su nombre de verdad o era un seudónimo, o era el seudónimo que le habían dado las pastillas.
Acotación Inútil Número Cuatro: Esa última oración contiene 29 palabras y 3 comas. Eso esta justo en el borde entre entendible y error de analfabeto. Según la RAE (Retardados Amenazados por Eyaculadoras). Lo que me fascina.
O quizás no hubo ninguna Alicia, y fueron todo las pastillas. Pero llegue a casa sin zapatillas, y me pica todo y me quiero bañar. Lo que solo puede significar una cosa.
Me paro y me rasco el estomago cual troglodita suprasubdesarrollado. Levanto la mesa y lavo la tasa y el bol. Tiro la lata al basurero (donde rebota con la montaña impenetrable de basura orgánica y cae al suelo todo lo ruidosamente que puede caer una lata de aluminio al suelo). Ahora tengo las manos mojadas y me las quiero secar, pero parece que me quede sin repasadores (un día, un día y mi cocina ya es un quilombo, le tengo que decir a Juana que no se puede pasar mas por acá). Entonces me las apreto contra el jean y noto un bulto ínfimo, casi tan imperceptible como el olor a marihuana de mi departamento, en uno de mis bolsillos. Dazed & Confused (y pienso que TENGO que escuchar ese tema) meto la mano en el bolsillo y saco un bollito de papel blanco como de servilleta de esas que no limpian una mierda de bar. Lo estiro, y ahí, entre los pliegues y dobleces muertos que asesine mientras abría el bollito veo escrito en delineador CELESTIA, y un numero de celular que es muy largo como para que lo lea ahora.
Entonces como estampida en el rey león (esa que mata a mufasa, “que viva el rey” y todas esas cosas que te marcan la vida) vienen las imágenes comprimidas en bombas de sentimientos de colores estridentes y psicodélicos. Una pendeja rubia que NI EN PEDO pasaba los 18 (que vergüenza, no se escribir ese numero en letras); pasada de revoluciones y de alcohol y de droga y de mierdas que ni YO había probado. Se balancea de un lado para otro del bar, repartiendo besos a hombres y mujeres por igual, quizás sin siquiera darse cuenta lo que hace.
De repente el tipo de al lado mío, una especie de Colin Farrel gauchito, con mas tubos, y mas plancha, sonríe, cierra su celular (mas fino que mi billetera), y se escapa entre la muchedumbre con una mina JODIDA en partecráneos. Con unas gomas como para zambullirte en ellas y olvidarte de todo, y una figura que me recuerda mucho a esta mina que conocí una vez, le decían Gloria, y por ella todos juraban morir (puta, zarpado chiste choto me mande, paf…)
Acotación Inútil Número Cinco: Lo que Colin Gaucho y Gloria Tetas acababan de hacer se llama Toothing. La joda va de prender el bluetooth del celular y buscar gente en el bar. Entonces chateas unos segundos por teléfono y le ofreces, uhmm, digámoslo así Sexo A-La Cartè. Si la otra parte acepta, se juntan (generalmente la gente se revela físicamente a su chateado, así es como el interrogado decide) y sin ni siquiera decirse los nombres se van a donde sea a coger violentamente y olvidarse a la mañana. Eso, mis amigos, es Toothin. Si me lo permiten, a mi me gusta mas saber a que clase de chica estoy corrompiendo, si tienen una historia pasada vuelo. Flipo definitivamente cuando me la cuentan entre gemidos y gritos en el medio.
La cuestión, el Colin de al lado mío se levanta, y desde la puerta del bar viene la pendeja esta ya no cayéndose, sino, como ponerlo… Como, funcionando de experimento para la gravedad, haber cuanto puede aguantar un ser humano.
La escena es perversamente deliciosa, ni en los bares más “salvajes” vas a ver espantos tan preciosos como estos. Es como ver el momento justo en que la tradición y la cultura vomitan sobre el adolescente toda la mierda que este le escupió.
Todo esto es demasiado como para que me resista. Pido un lindo trago verde flúor.
Acotación Inútil Numero Seis: Eso es lo genial de las pendejas, ni les importa lo que toman, con tal de que tenga colores facheros. Pueden estar tomando agua con jugo de pepino que no se van a dar cuenta. No jodo, esta probado, vos deciles cuanto alcohol están “tomando” y ellas van a saber reaccionar como se debe.
En el momento justo extiendo mi brazo y la rubiecita cae destrozada y riéndose, floja como una hoja sobre mi. Delicadamente la empujo hasta el asiento y poniendo mi mejor vos de realizado le digo
-¿Que tal linda? ¿Queres probar algo nuevo? – ni me molesto por el nombre, eso va a llegar solo
Los segundos que sus ojos se escapan sospechosos por debajo de ese flequillo macizo y como campo de maíz son pocos, pero suficientes. No es así de fácil. Puede que ande por todo el bar repartiendo besos, y acepte todos los tragos que quieras, pero sabe lo que esta haciendo. O al menos tiene una idea general. Como si se hubiera bajado los resúmenes de lo que tiene que hacer de rincón del vago.
-¿Nuevo? ¿Seguro que es nuevo?, mira que probé muchas cosas eh.- Es lo que dice. O lo que intenta decir, pero no importa, yo hablo ebrio, con fluidez. Entre los abortos de palabra distingo un acento marcado, extranjera, genial.
-Pero nunca algo como esto. Es mas, acabo de armarlo en mi cabeza y ordenarlo. Me lo inspiraste vos. Así tan espectacular como venias por el bar. Y es lo mas sensato es, obviamente, que vos seas la primera en probarlo.- El final de la oración no es la o de probarlo, sino la sonrisa confidente e astuta que dibujan mis dientes. Es que tácitamente le estoy prometiendo un montón de cosas. No se que, y ella tampoco debe saber, pero los dos sabemos que estoy extendiendo la promesa.
-AYYYYY, que divino – grita como tarada, y lo peor es que no tiene nada de divino, pero es una de esas chicas que limitaron su vocabulario de adoración masculina a dos palabras “caño” y “divino” así que esta bien.
Levanto el vaso y se lo pongo en las inestables manos, que parece que no soportarían la menor presión. Pero es un vaso, y tiene alcohol. ¿Como no lo va a soportar? Y sabiendo que es lo que quiere le digo…
-Es un trago un poco complejo, a ver si podes averiguar que tiene- Eso es lo que hay que hacer. Nunca decirle que es muy fuerte, o que lo tome con cuidado, porque así lo va aguantar. Y las mujeres son increíblemente resistentes cuando se lo proponen. La clave esta en forzarla a que pruebe cada gota de alcohol que pasa por su garganta. Hacerla que tome despacio, y que repare en cada elemento. De esta manera esta predispuesta a sentir la totalidad de la mezcla, y nunca se pone en resistente. El alcohol funciona de una manera sugestiva impresionante. Si una persona NO SE QUIERE emborrachar, no se va a emborrachar. Pero si le agregas un elemento de misterio. De aventura, de que no se pierda nada. Ahí va a estar incluso predispuesta (inconcientemente) a emborracharse más.
La nena (nena, ja, no pasa lo 18, ya lo dije, pero esta mas lista y mas empapada de sexualidad que cualquier vieja exquisita de mi edad) toma sorbos cortitos que mantiene en su boca por largos ratos, cada tanto suelta nombres de ingredientes. Lo más importante es no contradecir. Ellas nunca se equivocan, puede que yerren, pero en ese caso están alejadas de la realidad, no equivocadas, y esas distancias se puede acortar con un “mas dulce”, “mas seco”, “mas fresco”.
No importa si el trago te salio cuatrocientos pesos y tiene algo de cada botella de la barra. O si es agua con jugo de manzana y un güisqui barato de 5 pesos. La fascinación esta en el misterio, en el juego. En el arrancarle pedazos de la vida entre trago y trago.

Así me entero que se llama Celestia, que es de Estados Unidos. Que se vino de vacaciones con dos amigas de la familia mas grandes, para aprovechar el cambio y que esta es la primera noche que sale. Hay algo tirado de su familia. Y de que su primera vez fue con un total desconocido en un cuarto enano y oscurísimo (pitch black es la expresión que usa) de una estación de servicio. Por dos semanas después soñó que era la hija del diablo y que mataba bebes todavía no nacidos en las bodas de los futuros padres. Un amor la nena.
Celestia no es fácil. Porque fácil no es la palabra. Es verdad que está entregada y dispuesta pero habla tan raro y sus expresiones faciales y corporales son tan complejas y contradictorias que es un placer de observar. Es como uno de esos caramelos de Wonka infinitos, que cambiaban de gusto. Everlasting Gobstopperts. Primero es así, después asa. Primero es una capitalista yanki asquerosa. Y después te enteras que su mama es argentina casada con un empresario, radicada allá como profesora de castellano. Que tiene familia en argentina y que de ahí viene su hablar tan suelto y “autóctono”. Es como un ejercicio de felicidad escucharla usar clichés de la adolescencia vernácula con su fuerte acento.
Y no importa si antes era una capitalista yanki. En realidad nunca lo fue, no llego a hablar cosas tan profundas como su posición económica – la cual no creo que exista, a menos que sea la de gastar TODA la plata de papi-, me sorprendería que exista esa dimensión de Celestia
Celestia es, desde luego, Alicia. Conseguimos un buen cuarto (dos tragos y cuatro pastillas después) y demuestra hábitos gauchos que ni ella conocía. Es la nena más pendeja que me lleve de un bar. Es un poso de frescura inmaculada y experiencia sin comprobar. No es virgen, pero se que no estuvo con nadie. La forma egoísta que tiene para moverse, como suelta gritos como practicados, como se calla cuando realmente siente algo. Y en sus ojos se dibuja lo nuevo como secreto tesoro que no sabia que valía tanto.
No me acuerdo mucho más. Pero no me importa. Solo se que hoy, al día siguiente y ya repuesto de los excesos tengo su nombre y su celular. Dudo que la llame.
Como una posdata de la memoria la escucho susurrarme mi nombre al oído mientras la desnudo en la cama (que me llegaría a enterar después, es de la casa donde se esta quedando, todo es tan pervertido, tan perfecto). “Nahuél, Nahuél”, me dice como una mueca asustada, quiere decirme algo, pero no es lo suficientemente importante como para que se le olvide cuando me hundo en su pecho.
*** (Ahora, ESTOS tres asteriscos significan que se acabo la memoria, y que la parte pervertida de mi vuelve al cajón que habita de día)

Recuerdo la picazón, que ahora si tiene sentido y me voy para el baño. Paso antes por mi cuarto, donde veo, tirado en el suelo, como desmayado a Tomás. Sus ojos están bien abiertos, su cuerpo y ropas bañadas en sangre. En sus nudillos, pegados con sangre seca veo unas largas mechas negras que conozco mucho. Y creo que se de que cabeza los arranco a trompadas.
-Ya esta, la matamos- me dice – Lourdes y yo, matamos a Juana…

20070312

Hay gotas que caen
y otras que quedan suspendidas
como fotografías perfectas, incorruptas, impolutas
únicas y eternas.
Son gotas que se deslizan desde las hojas, que se llenan como copas y se doblan muy delicadamente,
como una dama, que saluda
alargando su pollera hacia los costados, y doblando las rodillas.

Las damas japonesas bailan, son un remolino de color y sombrillas de palo.
Sus ojos de geisha medio ignorante, muy inocente, totalmente consiente de su poder
son lo único constante, lo único inmóvil en un remolino de amarillosidad incandescente, teñida de los colores del arco iris.

Las geishas bailan y al rededor de ellas las gotas caen y explotan contra un suelo que las vuelve a escupir hacia arriba. Cada tanto una gota choca con una geisha, y la mujer cae,
desnuda y violada al piso, sangrando los ojos.

Un grupos de formas geométricas negras con cabeza alargada y punzantes dientes se eleva desde el piso, como continuando la plastilina de la que esta hecha el suelo.

La rodean y se abalanzan sobre ella,
tapan su desnudes
y ella con cara de felicidad los recibe y les suspira al oído

Las desformas geométricas esbozan sus enormes dientes piramidales en una felicidad demoníaca.

El piso se abre y todo fluye hacia el agujero. Todas las mujeres saltan. Y por esos segundos acompañan a las gotas, suspendidas eternamente en esa pausa casi digital del universo
Entonces las plastilinicas desformas geométricas, se arrastran hacia el agujero llevando con sigo a la geisha
que comienza a soltarse el pelo y a tocarse el cuerpo segura del placer que viene.

Los guardianes de la geisha desaparecen al vació oscuro pero nunca negro de agujero, que se cierra

La vida vuelve a pasar, y las geishas siguen girando
con las gotas volando sobre ellas

esquivándolas solo para retrasar lo inevitable

alargando la espera para hacer el placer de ser profanadas una y otra y otra y otra vez en el infierno de sus pesadillas mas dulce y lleno de significado

al rededor de la mesa los viejos estáticos y prisioneros se masturban violentamente, eternamente, imposibles de desviar su mirada de las mujeres. Con sus lenguas afuera sostenidas por las pequeñas, que se paran detrás de ellos con la otra mano masajeándose entre las piernas, que observan y aprenden toman nota, ansiosas y angustiadas, sin poder aguantar el momento que les toque a ella ser llevadas abajo.

con las desformas, abajo de la mesa, abajo del mundo abajo de todo de ellas, abajo de las gotas de lujuria que caen de la baba de las lenguas de los viejos arriba del mundo alrededor de la mesa



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Escritura automática, no me hago responsable de ninguna manera de cualquier palabra o idea que halla acá arriba. Esta idea no es mía. La encontré mientras escuchaba el disco HEX de Bark Psychosis, así que si alguien se ofende, es porque, solo, una noche tirado en su cama, o muerto de calor en un viaje en colectivo la encontró ahí donde vamos todos, y le dio vergüenza pensar cosas así- sabe que vos no lo pensaste, solo estaba ahí, vos te lo encontraste-- yo solo la pase al "papel"

20070311

A veces siento que tengo que gritar. Que dejar atrás todo lo que me hace lo que soy, y dejarme caer en el vacio sin nada arriba ni nada abajo.

A veces siento que todo lo que digo y escribo es un puto cliché, que me la juego de original a costas de toda esa gente que realmente sirve para algo a quien admiro.

Muy pocas veces se que tengo razón.

Quizás si dejara de ser yo no tendría mas problemas. O tendría problemas nuevos. Menos importantes, menos problemáticos. Menos dramáticos porque no son el tipo de problemas que me molestan, sino que son del tipo de problemas que aterrorizan a ese tipo de persona en que me iría a convertir, entones, si fuera ellos, esos problemas… si, y no es ninguna revelación, por dios.

A veces quiero hacer algo y no se que quiero hacer. Y en realidad si se, pero soy tan idiota que digo que no se para que pueda seguir doliéndome y deprimiéndome de adentro.

Quizás, lo que tendría que hacer es dejarme de joder. Dejarme de creer que mis problemas son tan importantes y deprimentes, dejar de ponerme insoportable por broncas y celos. Quizás si madurara un poco, me daría cuenta que hago lo que hago porque soy un ignorante que no sabe manejarse con gente.

Quizás tuviera que dejarme de pensar como debería ser, y concentrarme en ser lo que tengo que ser. Y dejar de pensar si lo que digo es lo que tendría que decir la persona que pretendo ser y decir lo que tengo que decir.

Quizás si dejara de actuar para llegar a ser alguien, y empezara a actuar como alguien de verdad. Alguien con ideas, alguien con sentimientos, alguien que no necesita complementos idiotas y antinaturales para ser lo que tiene que ser. Quizás si hiciera las cosas que tengo que hacer y no las que la persona que pretendo ser haría…

Quizás debería pararme y pensar si el tipo de persona que pretendo ser me agrada. Si esa cosa que me hicieron creer que era lo que tenia que ser es lo que tendría que ser.

La mejor parte, es que todo esto, es lo que esa persona haría. ¿O es lo que yo haría? Hace tanto que no soy yo mismo que ya ni siquiera distingo la diferencia.

Quizás debería ponerme a pensar cual es la diferencia. Y si esa persona que tanto digo que me hicieron creer que quería ser, no es la que yo mismo diseñe, y luego confirmé con los espejos negros que son los otros. Con sus ojos de vidrios rotos que muestran los cayados dientes salivantes.

Quizás los vidrios rotos no están, y no son vidrios. Que no lo son porque no están, no porque no lo sean. Sino que son ojos. Y que como todos los ojos, son conchudos espejos insultantes, desde donde nos miran riéndose enanos deformados de lo que somos.

Quizás por eso estoy donde estoy. Por haberme medido en los ojos de los otros, donde siempre somos menos. Donde esta nuestra carita, deprimida, y nuestro cuerpecito, que se estira para atrás en un triangulo achicado invertido alejado arruinado atrasado.

Quizás si dejara de mirar en otros ojos. Quizás si me midiera por mis propios ojos. Pero no puedo. Porque no me puedo ver en mis ojos. Puedo tocar mis manos. Y puedo sentirle el gusto a mi lengua. Pero no puedo ver mis ojos asi como no puedo escuchar mis oídos ni puedo oler mi nariz.

Pero es que no son los ojos. Aunque no lo sepa, lo puedo distinguir y quizás algún día me de cuenta. No son los ojos los que miden. Y no es mi pupila la que me mide. Sino que soy yo. Yo entero, yo todo. Yo soy el único que puede mirar dentro de mí y decir que es lo que valgo. (Mi lámpara esta largando humo, mucho humo. Como si desde dentro hubiera desistido y estuviera exhumando su alma. Y si la golpeo puedo ver el humo que se cae hacia arriba por su boca semicircular, quizás ahora también pierda mi lámpara, quizás no me tendría que haber puesto a joder con mi lámpara). Pero no mirar, sino sentir. Yo soy el único qué puede estar dentro de mi y sentirme completo, o saber que cambiar.

Y me deprimo cuando siento que soy más pequeño en los ojos de los otros. Pero, entonces, ¿que de mis ojos? ¿Es que acaso son distintos? No, no lo son en absoluto. Pero entonces, los otros, ¿también son pequeños ahí? ¿Ellos se ven? Como pequeñas figuritas chatas e inútiles, pegadas al fondo de mi cornea, bailando, creyéndose enormes en una bola de nieve de ojo de esfera de porcelana de vidrio de carne.

¿Y los otros también sienten eso? ¿Ellos también se miden en mis ojos, y se ven diminutos e inútiles? El frío y pequeño fuego de mis ojos quemando sus tristes ojocopias.

¿Como es que hacen?

¿No se ven en mis ojos?

Insignificantes

Inútiles

Diminutos

¿No ven que no valen nada?

¿No ven que no valgo nada?

¿Es que nadie sabe?

¿Nadie?


Mi pobre lámpara sigue echando humo. Quizás ella sepa que es lo que pasa. Y por eso es que se quiere ir…