ii:
Tiene frio, pero no es el ambiente, son las pastillas. Y las pildoras, Y las capsulas, y todas las cosas que se toma con tal de no acordarse.
Hace mucho calor. Pero igual usa mangas largas, para esconder los moretonesy las lineas de sangre ya seca que se le enganchan con la tela. A la mañana cuando tiene que vestirse no puede evitar pensar lo trillado y casico de su situacion, de tene suqe usar ropa de manga larga y pantalones, y que le pregunten si tiene calor, y que diga que no cuando se esta muriendo y solo desea que el local donde labura tuviera aire acondicionado.
Mas tarde, ya cuando la luz es un millon de pequeñitos soles humanos colgando de metal, en su casa en su cuarto en su cama, apura el vaso y casi se atraganta.
Levanta la cabeza y estira su cuello, siente el agua caer por el esofago, contra la piel. Y los montonsitos de pastillas, de a poco, como si se estuviera desmallando suelta el vaso que cae sobre el plumon y se deja caer hacia atras. La espalda desnuda le toca el frio plumon, esta en bombacha y corpiño, porque ya no quiere usar nada de lo que le llena los roperos.
O le llenaba los roperos, ahora toda su ropa esta tirada en el piso, desordenada, pisada, sucia, y si Juana se sentia especialmente ofendida, rota.
Ahoga un sollozo y se dice que no tiene que llorar. Que Juana no le gusta cuando llora, que dice que es de pendejita idiota. Se lleva la mano a los ojos, las uñas disparejas, algunas rotas le lastiman la cara. Se empuja los ojos para adentro, como golpeando las lagrimas. Suavemente se toca los labios, estan enteros, suaves, sin embargo desea que fuera invierno, y los pudiera tener paspados, cortados y con piel seca colgandole de ahi, asi por lo menos seria un poco mas interesante.
Como todas las noches, el hambre la ataca despues de las pastillas, como un fantasma pesado y marron que se le tira ensima violentamente.
Esta desorientada, y debil, las cosas se alargan fantasmalmente enfrente de ella. como en las peliculas cuando miestran que alguien esta drogado, o mareado. Trata de caminar hacia la puerta, con una mano en su castaño pelo, y la otra que se acomoda la bombacha vieja, que cuando era de Juana era rosa, pero ahora es un gris magro. Toma el extremo y se lo saca del culo. Se imagina que si alguin la estuviera filmando de atras, seria una escena muy sexi, muy delicadamente erotica, una chica debil, accesible, hermosa y en necesidad de alguien que la salve, camina torpe y sensualmente hacia la cosina, mientras se toca la cola y se acomoda la bombacha. Se acuerda de haber visto a Juana asi, y se acuerda de que le encantaba, y se acuerda de cuando Juana no vivia ahi, y se acuerda de cuando Juana se quedaba por la noche, y a las tres de la mañana hiba a buscar un vaso de agua, desnuda y cansada. Pero ya no es asi. Ahora Juana vive ahi, y el lugar es espantoso. Su casa ya no es mas su casa y no quiere volver ahi. Ama las horas silenciosas y solitarias que pasa desde que sale del trabajo hasta que llega Juana. Esas horas en las que tranquila se puede sentar sobre la cama y tomar las pastillas que tiene escondidas en una bolsa hermetica en el deposito de agua del inodoro. Y tranquila, y dejando que las pastillas se le disuelvan en el cuerpo y la abriguen puede caminar hacia la cocina, mientras se acomoda la bombacha en el culo, para buscar algo para comer.
Pero en la cocina es la misma historia, y solo hay comida porque contra eso Juana no puede oponerse.
Abre la heladera, y no hay nada, ni una fruta, ni las sobras de ayer. Nada, se sonrie, y se acuerda y piensa que esta bien, que es como deberia ser, y que si tuviera algo en el estomago, le haria peor, o al contrario, mejor.
En cambio de la puerta toma la botella de vodka, cuya tapa desenrosca muy muy lentamente. Con la botell ya destapada, mira el pico y se rie porque no puede evitar sacar conclusiones freudianas de como va a recibir liquido de un objeto tan falico, como todos los dias se proclama enemiga de los hombres, y sin embargo come bananas, toma de picos, escribe con lapiceras, enchufa secadores de pelo, maneja tijeras.
En el fondo del malestar que al fin esta llegando piensa en que quisas los hombres no eran tan malos, y que, y que, y se da cuenta que ya ni se acuerda porque renuncio a ellos antes de siquiera empezar. A pero si habia empezado, de la peor manera posible. Con un espasmo de frio y dolor, entre la idiotez de los meses de abuso y el sopor de las pastillas, llega flotando la horrible memoria de la tipica, necesiarisima, y OBVIA infancia, de familia aburguesada con el gen de la perversion incrustado en el fondo del pozo de las caracteristicas hereditarias, se acuerda de como su padre le compraba cualquier cosa que quisisera, siempre y cuando ella callara. Se acuerda de como le dolia, se acuerda de como se enteraron en su curso, y es demasiado. Demasiado asqueroso, demasiado irreal, demasiado tipico, pero demasiado necesario para que este donde esta ahora. Sacude la cabeza buscando que cuando todo lo demas fallo, el estimulo fisico la aleje de la memoria.
Y lo consigue. Cierra los ojos y se vuelca la botella de vodka en la boca, traga, traga, traga, traga. Traga hasta que el alcohol le sobresale por los costados de la boca y la botella se vacia. La suelta y cae para un costado, la botella, ella solo se tropieza, pero los nervios aun responden, y un par de pasitos apurados la mantienen en pie.
Ahora es solo cuestion de esperar, y dejar que todo actue. Entonces los ojos se le comienzan a secar. Trata de enjuagarlos parpadeando demasiado. Y para cuando abre los ojos por tercera vez, son un mar de lagrimas que llueven sobre su cara, sobre el departamento, contra el piso. Piensa en que a hecho, en que quizas, solo quizas, no necesitaba morir. Piensa en que quizas alguien hubiera llegado, otra mujer, alguna que la hubiera amado realmente. Parada asi como esta en el medio de su cocina cierra los ojos que no le paran de llorar, y, como en un sueño, se siente caer, cayendose, cayensode. Se callo en la vereda, un hombre comun y corriente, igual a todos los demas estaba sobre ella, y tenia la cara asustada, le levanto la nuca, y le grito para que reaccione.
Y ella grita. Un chillido agudo se le escapa de las entrañas, y del mismo lugar siente el peor horror que experimento nunca. En ese segundo cada golpe, cada moreton, que vez que le tuvo miedo a Juana juntos, parecen insignificantes, pero con lo poco de conciencia que tiene todavia se asegura que no lo fueron. Empieza a jadear y los ojos ya mojados se le distorsionan, se imagina que una baba espesa y blanca le cae de la boca, se lleva las manos a los labios pero lo unico que hay ahi son lagrimas. Y entonces un golpe que viene de adentro. Sus rodillas se doblan y cae pesadamente al piso, escupiendo gritos mudos y contorsionandose de dolor. Y alla en el fondo, donde todavia esta viva mirandose de adentro sufrir, sonrie y silenciosa se felicita por haber triunfado. Mira en sus recuerdos las tres pastillas que tomaba por dia, y aun mas fresco, las 15 que se tomo hoy, ademas de la botella, y se sonrie como una niña que se rencuentra con una muñeca, al saber su inminente sensacion de muerte.
El frio esta llegando, ya se siente en los musculos, y pronto va a invadir todo lo que ella es.
Pero, ¿que?
A las carreras como algo empecinado en asesinarla de verdad, llega desde afuera un agudo quiste. Una perturbacion en el elocuente silencio en el que se esta suicidando. Y conoce ese ruido, es, es... no no puede ser, no NO NO NONONONONSKGBWOIBGO NOOOOOOOOOOOOO PORFAVORQUENOSEAMIERDAAHHH DIOSOSSSSSSS PORFAVORR.
Son las llaves, las llaves de Juana que del otro lado de la puerta bailan colgadas de la cerradura. Tlack, la manija, que se cae, y un estupido chirrido de la vieja puerta abriendose, y llegando, una hora antes, Juana.
LOUUUURDESSSSS LLEGUEEEEEE. ¿LOURDES? ¡LOURDES! ¿QUE MIERDA HACES? LOURDES, ¿QUE TE PASO? ¡¡¡¡QUE TE PASO!!!!
Y las fuertes cachetadas, y Lourdes no sabe si puede triunfar diciendole "muy tarde"
Lourdes, contestame, que paso...
Unas palabras previas
Estoy sentado sobre las cansadas y grises hojas del otoño. Veo al niño y a su tigre correr entre los árboles. El tigre salta y enseña sus dientes. La sonrisa del niño mientras le destroza el estomago es inigualable. Un millón de pensamientos invaden mi cabeza y no se si son del niño o míos. Y no se si soy el niño o yo. Pero nunca seré el tigre.
20061212
20061211
Fuck the al pacino posters.
fuck the drugs, the golden stripholes
fuck the homies
fuck the posers
fuck the walls they build around us
fuck the laws they bring upon us
fuck the way they think we're cattle
fuck the way they lure the hungry
fuck the way they divide the country
fuck the fact we can't live safely
fuck that we can't trust each other
fuck the fact we're still retarded
fuck all political parties
fuck all position
fuck all abolition
fuck our rules
fuck our law
fuck our country
fuck all kind of institutions
fuck the U.N.
fuck my family
fuck the fact we hate each other
fuck the fact we fear what's different
fuck the way we feel superior
fuck the stupid ones below us
fuck the weak ones
fuck the strong ones
fuck contrast
fuck distintion
fuck competition
fuck our differences
fuck our colors
fuck ideas
fuck the way i feel about you
fuck the way you feel about me
fuck my lack of originality
fuck the way i can't create stuff
fuck the ones who think i'm gifted
fuck the ones who think i'm shit
fuck the way i can't be good
fuck the ones that can and do
fuck this poor and sorryass country
fuck the lack of any culture
fuck Tinelli
fuck Echarri
fuck the fucking dragqueens
fuck the way they think they're sane
fuck Florencia de la V for bieng a freak
fuck our heterophobic culture
fuck the lack of any moral
fuck the way they fuck up values
fuck the fact I can't be catholic
fuck the way I'm called a racist
fuck the fact i sometimes feel like one
fuck the way i can't feel safe, not even around my closest friends
fuck the fact that everyone hates me
fuck the way i'm such a paranoid
fuck the way i can't talk about it
fuck the way no one can hear me
fuck the fact that no one cares enough to
fuck my lack of a better half
fuck the way there never was one
fuck the way i feel so angry
fuck the way this is such a fake
fuck the ones who just won't get this
fuck the fact i can't move foward
fuck the dead the living
just fuck everyone
....
si, soy un ladron
y los que piensan que estoy algo enojado y perturbado, fuck you
jujuju que entrada mas enojada
fuck the drugs, the golden stripholes
fuck the homies
fuck the posers
fuck the walls they build around us
fuck the laws they bring upon us
fuck the way they think we're cattle
fuck the way they lure the hungry
fuck the way they divide the country
fuck the fact we can't live safely
fuck that we can't trust each other
fuck the fact we're still retarded
fuck all political parties
fuck all position
fuck all abolition
fuck our rules
fuck our law
fuck our country
fuck all kind of institutions
fuck the U.N.
fuck my family
fuck the fact we hate each other
fuck the fact we fear what's different
fuck the way we feel superior
fuck the stupid ones below us
fuck the weak ones
fuck the strong ones
fuck contrast
fuck distintion
fuck competition
fuck our differences
fuck our colors
fuck ideas
fuck the way i feel about you
fuck the way you feel about me
fuck my lack of originality
fuck the way i can't create stuff
fuck the ones who think i'm gifted
fuck the ones who think i'm shit
fuck the way i can't be good
fuck the ones that can and do
fuck this poor and sorryass country
fuck the lack of any culture
fuck Tinelli
fuck Echarri
fuck the fucking dragqueens
fuck the way they think they're sane
fuck Florencia de la V for bieng a freak
fuck our heterophobic culture
fuck the lack of any moral
fuck the way they fuck up values
fuck the fact I can't be catholic
fuck the way I'm called a racist
fuck the fact i sometimes feel like one
fuck the way i can't feel safe, not even around my closest friends
fuck the fact that everyone hates me
fuck the way i'm such a paranoid
fuck the way i can't talk about it
fuck the way no one can hear me
fuck the fact that no one cares enough to
fuck my lack of a better half
fuck the way there never was one
fuck the way i feel so angry
fuck the way this is such a fake
fuck the ones who just won't get this
fuck the fact i can't move foward
fuck the dead the living
just fuck everyone
....
si, soy un ladron
y los que piensan que estoy algo enojado y perturbado, fuck you
jujuju que entrada mas enojada
20061207
Hoy son tres años desde que la conocí, y ella es el amor de mi vida.
Se lo dije, hace dos, y ella me dijo que si. No a casarnos, ninguno de los dos esta en condiciones, tanto emocionales como económicas. Pero nos dijimos si. El uno al otro. Y ahora somos dos.
La primera vez que la vi fue en verano, y hoy también lo es, el mismo verano pero con tres años mas.
Hace tres años ella usaba el pelo recogido y desde la cabeza le caía como mechas marrones sueltas y finas, que le llegaban a la parte de atrás del cuello, usaba una camisa rosa sin mangas que se contorneaba suavemente contra su figura, y parecía muy ocupada.
Entre sus labios, tensos por la fuerza, sostenía una lapicera, y en sus manos había una planilla, que llenaba con un lápiz negro. Sus ojos, entrecerrados por la luz que el blanco de la hoja reflejaba, era como perlas verdes, con un tinte de fuego marrón que buscaba escupirse de vida en la retina. Sus manos estaban tensas, con los nudillos sobresaliendo un poco demasiado hacia la vida. El lápiz volaba sobre el papel pero no encontraba donde escribir, cada tanto miraba para arriba, y contaba cosas en un edificio en construcción en la manzana de enfrente. Llevaba jeans oscuros, que me dieron demasiado calor. Pero sus pies estaban libres, apenas agarrados de finas tiritas de cuero, "sandalias".
Yo llegaba tarde, al laburo, o a clase, o a la vida, no se, pero llegaba tarde, y mis anteojos oscuros hace rato venían probando que eran la peor compra que había hecho en mi vida, oscurecían demasiado, hasta en un día de sol asesino como este, y además me quedaban grandes, listos a caérseme apenas pudieran.
Mi bolso me golpeaba contra la espalda mojada, y estaba rogando por un aire acondicionado hacia quince minutos, cuando me había subido al colectivo. Además, llegaba tarde, pero eso ya lo dije, y eso mismo me decía a mi mismo en la cabeza, llegas tarde, llegas tarde, llegas tarde, y mis tímidos gritos de cállate, ya lo se, no me importa que ni funcionaban.
Así corriendo, esquivando gente, fue como me la encontré, como una película, como una foto de si misma, dura en una calle fluctuante, donde todo era puro movimiento, ella su propia roca en un mar de gente, imparable. Y yo que venia rápido, muy rápido. Una vieja, un ejecutivo, agacharme y ponerme de costado, y pasar entre dos hare krishna Y de repente, ella. Toda tranquilidad de mentira ahí dura enfrente mío. Y la orden salio, frená, frenaaaá, FRENÁ! Magia o wierd shit,, o algo así, no se, porque era imposible. O casi imposible frenarle así a menos de dos centímetros de la oreja.
Sin embargo, ese segundo fue mágico, ella dura, todavía con la vista y el alma en su papel y en su edificio al otro lado de la calle, y yo como una aplanadora de ansiedad, prado de puntas de pie, con la cadera hacia afuera, mis brazos extendidos como alas peladas, y mi cara ahí, casi en ella. Y así nos quedamos, uno, dos segundos, no más. Pero fue ese segundo, heraclito. Ese segundo de permanencia tibia y chistosa. Ese segundo antes de que la vida, y ella, me explotaran en la cara.
Pego un salto para el costado, y un grito, un ¿que haces? pero se dio cuenta, segundos ahí adentro de la frase de que era que venia apurado, de que no era yo sino las circunstancias, y que era hora de que yo soltara mi discúlpame, y que ella se corriera para dejarme pasar. Y eso estaba por hacer, ella ya con una pierna desplazada, y yo con el discc... a medio camino entre mi boca y el universo. Y la magia, ahí cuando el universo actúa por nosotros. Detrás nuestro se escucho una queja
-¡Con esa mierda de sectas no me vengas!- Y un hare krishna enorme, que túnica verde entera sale volando para atrás, me golpea en la espalda y la frente (estaba mirando para atrás, no tengo la frente en la espalda) y me empuja para adelante, y volando sobre ella, y contra el sucio y hirviente asfalto veredal buenosairense.
Un tuc, y me entro un miedo tremendo. Esa fue su cabeza, y además la vi hacer la típica devolución de alguien que se golpea jodido la nuca. Automáticamente, mi mano busco su nuca, donde esperaba encontrar mojado y rojo, pero no, pelo limpio y nada de sangre. Igual le levante la cabeza hacia mí. Tenia los ojos cerrados, sus labios y su cara en general se había relajado, la lapicera había volado por ahí, y en esos segundos lo supe. No acá, en de donde salen estas palabras, no se, sino mas en el fondo, allá, donde se saben las cosas que no se saben, donde la gente piensa con el corazón lo que no quiere pensar con la cabeza.
Con eso vi a la mujer mas hermosa del mundo, sus labios eran frágiles cintas rosa sobreviviente, de un color escapado, pero carnosos, rellenos, completos, aunque no atropellantes. Sus cejas eran finas curvas apacibles sobre sus ojos, tapados por unos parpados pacíficos, como de siesta merecida.
Esta vez no fue el miedo, sino la duda. ¿ que le habría pasado? tendría que abrir los ojos...
Ahora, justo cuando los abrió. Y en ellos se dibujo, una sonrisa, que no correspondía a sus tiesos nuevos labios de indignada, mas coloridos y vivos. El verde mar, teñido de llamas de marrón bosque, que bailaban como encantadas me miro juguetonamente.
-Si, estoy bien gracias por la atención.-
Y un susto mío. Esta bien, y LLEGAS TARDE. Apurar una disculpa no sentida, pararme como poseído, hacerla saltar con una sola mano, y salir corriendo. Con un saludo todavía a medio terminar...
Esa noche llegue agotado y apure una ducha caliente. Ahora si que llegaba tarde, y Juana no era lo mismo que una clase, con Juana si importaba llegar tarde, con Juana no había excusa que valiera. Con una toalla a la cintura y el largo pelo negro empapado, salí del húmedo y londonesco (londinense) baño y camine por la alfombra de mi cuarto (infalible toalla para los pies) hasta el teléfono donde vi que tenia tres mensajes.
Una boludes, mama que quería que fuera a conectarle un televisor nuevo, y una voz que en el fondo de mi memoria era un si lindisimo, pero ahí en mi consciente era apenas un suspiro de recuerdo.
-Hola, disculpa, no me conoces, mi nombre es Lourdes. Hoy tuvimos la mala suerte de chocarnos en la calle y, como obviamente no notaste, te dejaste el celular en el piso, así que nada, lo tengo yo. Llámame a tu numero y arreglamos así te lo devuelvo.
Pero, ¿perdí el celular? ¡Con razón nadie me había llamado hoy!
Tranquilo me termine de secar, me vestí, y partí para el restaurante, donde me esperaba la mujer de mi vida, que ese mismo día, seria la mujer de mi vida para siempre.
Se lo dije, hace dos, y ella me dijo que si. No a casarnos, ninguno de los dos esta en condiciones, tanto emocionales como económicas. Pero nos dijimos si. El uno al otro. Y ahora somos dos.
La primera vez que la vi fue en verano, y hoy también lo es, el mismo verano pero con tres años mas.
Hace tres años ella usaba el pelo recogido y desde la cabeza le caía como mechas marrones sueltas y finas, que le llegaban a la parte de atrás del cuello, usaba una camisa rosa sin mangas que se contorneaba suavemente contra su figura, y parecía muy ocupada.
Entre sus labios, tensos por la fuerza, sostenía una lapicera, y en sus manos había una planilla, que llenaba con un lápiz negro. Sus ojos, entrecerrados por la luz que el blanco de la hoja reflejaba, era como perlas verdes, con un tinte de fuego marrón que buscaba escupirse de vida en la retina. Sus manos estaban tensas, con los nudillos sobresaliendo un poco demasiado hacia la vida. El lápiz volaba sobre el papel pero no encontraba donde escribir, cada tanto miraba para arriba, y contaba cosas en un edificio en construcción en la manzana de enfrente. Llevaba jeans oscuros, que me dieron demasiado calor. Pero sus pies estaban libres, apenas agarrados de finas tiritas de cuero, "sandalias".
Yo llegaba tarde, al laburo, o a clase, o a la vida, no se, pero llegaba tarde, y mis anteojos oscuros hace rato venían probando que eran la peor compra que había hecho en mi vida, oscurecían demasiado, hasta en un día de sol asesino como este, y además me quedaban grandes, listos a caérseme apenas pudieran.
Mi bolso me golpeaba contra la espalda mojada, y estaba rogando por un aire acondicionado hacia quince minutos, cuando me había subido al colectivo. Además, llegaba tarde, pero eso ya lo dije, y eso mismo me decía a mi mismo en la cabeza, llegas tarde, llegas tarde, llegas tarde, y mis tímidos gritos de cállate, ya lo se, no me importa que ni funcionaban.
Así corriendo, esquivando gente, fue como me la encontré, como una película, como una foto de si misma, dura en una calle fluctuante, donde todo era puro movimiento, ella su propia roca en un mar de gente, imparable. Y yo que venia rápido, muy rápido. Una vieja, un ejecutivo, agacharme y ponerme de costado, y pasar entre dos hare krishna Y de repente, ella. Toda tranquilidad de mentira ahí dura enfrente mío. Y la orden salio, frená, frenaaaá, FRENÁ! Magia o wierd shit,, o algo así, no se, porque era imposible. O casi imposible frenarle así a menos de dos centímetros de la oreja.
Sin embargo, ese segundo fue mágico, ella dura, todavía con la vista y el alma en su papel y en su edificio al otro lado de la calle, y yo como una aplanadora de ansiedad, prado de puntas de pie, con la cadera hacia afuera, mis brazos extendidos como alas peladas, y mi cara ahí, casi en ella. Y así nos quedamos, uno, dos segundos, no más. Pero fue ese segundo, heraclito. Ese segundo de permanencia tibia y chistosa. Ese segundo antes de que la vida, y ella, me explotaran en la cara.
Pego un salto para el costado, y un grito, un ¿que haces? pero se dio cuenta, segundos ahí adentro de la frase de que era que venia apurado, de que no era yo sino las circunstancias, y que era hora de que yo soltara mi discúlpame, y que ella se corriera para dejarme pasar. Y eso estaba por hacer, ella ya con una pierna desplazada, y yo con el discc... a medio camino entre mi boca y el universo. Y la magia, ahí cuando el universo actúa por nosotros. Detrás nuestro se escucho una queja
-¡Con esa mierda de sectas no me vengas!- Y un hare krishna enorme, que túnica verde entera sale volando para atrás, me golpea en la espalda y la frente (estaba mirando para atrás, no tengo la frente en la espalda) y me empuja para adelante, y volando sobre ella, y contra el sucio y hirviente asfalto veredal buenosairense.
Un tuc, y me entro un miedo tremendo. Esa fue su cabeza, y además la vi hacer la típica devolución de alguien que se golpea jodido la nuca. Automáticamente, mi mano busco su nuca, donde esperaba encontrar mojado y rojo, pero no, pelo limpio y nada de sangre. Igual le levante la cabeza hacia mí. Tenia los ojos cerrados, sus labios y su cara en general se había relajado, la lapicera había volado por ahí, y en esos segundos lo supe. No acá, en de donde salen estas palabras, no se, sino mas en el fondo, allá, donde se saben las cosas que no se saben, donde la gente piensa con el corazón lo que no quiere pensar con la cabeza.
Con eso vi a la mujer mas hermosa del mundo, sus labios eran frágiles cintas rosa sobreviviente, de un color escapado, pero carnosos, rellenos, completos, aunque no atropellantes. Sus cejas eran finas curvas apacibles sobre sus ojos, tapados por unos parpados pacíficos, como de siesta merecida.
Esta vez no fue el miedo, sino la duda. ¿ que le habría pasado? tendría que abrir los ojos...
Ahora, justo cuando los abrió. Y en ellos se dibujo, una sonrisa, que no correspondía a sus tiesos nuevos labios de indignada, mas coloridos y vivos. El verde mar, teñido de llamas de marrón bosque, que bailaban como encantadas me miro juguetonamente.
-Si, estoy bien gracias por la atención.-
Y un susto mío. Esta bien, y LLEGAS TARDE. Apurar una disculpa no sentida, pararme como poseído, hacerla saltar con una sola mano, y salir corriendo. Con un saludo todavía a medio terminar...
Esa noche llegue agotado y apure una ducha caliente. Ahora si que llegaba tarde, y Juana no era lo mismo que una clase, con Juana si importaba llegar tarde, con Juana no había excusa que valiera. Con una toalla a la cintura y el largo pelo negro empapado, salí del húmedo y londonesco (londinense) baño y camine por la alfombra de mi cuarto (infalible toalla para los pies) hasta el teléfono donde vi que tenia tres mensajes.
Una boludes, mama que quería que fuera a conectarle un televisor nuevo, y una voz que en el fondo de mi memoria era un si lindisimo, pero ahí en mi consciente era apenas un suspiro de recuerdo.
-Hola, disculpa, no me conoces, mi nombre es Lourdes. Hoy tuvimos la mala suerte de chocarnos en la calle y, como obviamente no notaste, te dejaste el celular en el piso, así que nada, lo tengo yo. Llámame a tu numero y arreglamos así te lo devuelvo.
Pero, ¿perdí el celular? ¡Con razón nadie me había llamado hoy!
Tranquilo me termine de secar, me vestí, y partí para el restaurante, donde me esperaba la mujer de mi vida, que ese mismo día, seria la mujer de mi vida para siempre.
20061204
hay que veces que no podemos creer lo que pasa, hay otras veces que pensamos que la vida nos esta jodiendo. Y hay veces en que la repeticion, al igual que en la literatura del siglo veinte nos invade, y estamos en el medio de una novela ironica, o algo, que se yo.
hace un par de semanas murio el marido de mi madrina. Y hace un par de dias, mi abuela. No es un buen fin de año, por ahora
hiba a contarles la historia de lo que fue esto, pero no tengo ganas, honestamente, I dont feel like it, asi que los voy a dejar prometiendo un futuro mas activo en mi blog, cuando recupere las ganas de escribir
hace un par de semanas murio el marido de mi madrina. Y hace un par de dias, mi abuela. No es un buen fin de año, por ahora
hiba a contarles la historia de lo que fue esto, pero no tengo ganas, honestamente, I dont feel like it, asi que los voy a dejar prometiendo un futuro mas activo en mi blog, cuando recupere las ganas de escribir
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