Unas palabras previas
Estoy sentado sobre las cansadas y grises hojas del otoño. Veo al niño y a su tigre correr entre los árboles. El tigre salta y enseña sus dientes. La sonrisa del niño mientras le destroza el estomago es inigualable. Un millón de pensamientos invaden mi cabeza y no se si son del niño o míos. Y no se si soy el niño o yo. Pero nunca seré el tigre.
20070626
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