Acabemos.
Apaguemos nuestros ojos y cerremos las luces
dejemos fuera la luz
La luz que no es nuestra, en este cuarto, en este nuestro universo
Olvidémonos de afuera, de todo, encendámonos
Enfrente mío estas vos
Y aunque la luz no es nada porque no hay, yo te veo con la luz que vos misma desprendes,
sos un mar de furia divina y rubia
Violacia realidad gelatinosa en mi aire
En mis pulmones en mi corazón
Acá ya no es acá, ahora entre nosotros, que estamos con nuestras piernas sobre el suelo, como enfrentados en un gran ritual, nuestras piernas cruzadas cerrando el paso
Pero nuestros brazos abiertos, listos
Al igual que nuestras mentes
Acá que no es acá nos entregamos el uno al otro
Voz te extendes, y con tu luz me tocas
Yo me repliego por miedo al placer que me genera
Algo que tan poco conozco
Entre nosotros nace la tierra
Como un holograma de alma
El alma de un holograma
Hecho puramente de nosotros
Y la tierra se derrite, los océanos se vacían en nuestro suelo y después la tierra se deshace en polvo que flota por el cuarto
Pero ya no es tierra
Es humo
Y dentro del humo cabalgan los jinetes de la desesperación y la paranoia,
Que nos buscan como desesperados, los caballos tienen los ojos vacíos y de sus hocicos disparan fuego que nos enciende
Pero no nos ven, porque te cobijo, te escondo, te refugias en mi ilusión, en mi alma
Que ahora ves en la oscuridad
Brillando como sulfuro plástico, como lava verde liberada al vacío
Tenerte tan cerca mío me hace olvidar a los jinetes, a los despiadados corsarios del dolor que acechan alrededor nuestro.
Tus brazos alrededor de mi cuerpo, de mi cuello, tus labios, tan cerca de mi pecho
Estás entregada ami. Pero no así
No, sino como una ofrenda, como un sacrificio tuyo, como lista a que tu alma venda tu cuerpo
Y entonces todo se deshace
El cuarto, la madera, el suelo, la tierra la lava
Y estamos ahí arriba
Entre las estrellas, olvidados, nada entre todo, y somos como dios acaparando toda la atención de las estrellas que nos regalan su luz, y aun así se siente como si ellas recibieran la luz de nosotros. Y empezamos a caminar.
O mejor aun, el universo empieza a caminarnos, vemos como las primeras estrellas se van de foco. Como todo lo estático se convierte en una ensalada de fideos cósmicos y libertad
Cinética entregada a nosotros, para que la disfrutemos
Soles enteros nos queman la piel mientras nos atraviesan
Y todavía te tengo al lado mío, vos y yo
Y solo un alma en estos desunidos cuerpos.
Ahora un planeta, sistemas y galaxias, el universo entero se adelanta en una loca carrera a nuestras espaldas, ya todo lo que es ahora era.
No hay nada, salvo el tiempo que queda entre nosotros y el fin del universo, el fin de este lugar
La loca carrera nos pega, como viento en los ojos y nos hace llorar,
Lloramos hijos, lloramos gente, elefantes de agua silenciosa, ciudades eternas de plata, donde los dioses se olvidan de sus criaturas y se pierden en un eterno juego de ajedrez contra ellos mismos
Somos un espejo, no somos mas piel y pelo y huesos, ahora todo nuestro cuerpo es materia nula, materia prima, somos los ingredientes del universo, somos por fuera
Simples reflejos de lo que sucede a nuestro alrededor. Entonces todo se detiene
Al fin llegamos, y con nuestra llegada, implosionamos y el espejo se rompe en mil pedazos, te veo, ahí, enfrente mío, mas bella aun que antes si eso acaso era posible. O quizás no sea que seas mas bella, siempre fuiste así, así de perfecta, el problema siempre estuvo en mis ojos que no sabían como mirarte
Y ahora que se han levantado todas las barreras, ahora que flotas conmigo en este negro espacio. Ahora que sos una medusa de billones de serpientes vivas en el pelo, ahora que extendes tus brazos en gesto de creación, de amor, ahora te veo como nunca te supe ver
Sos la madre, aunque de nadie, no sos la mujer, sos el amor encarnado, encerrado en una pequeña figura escueta que se relaja como en su interior en este, el universo que es nuestro
Ahora te deseo, como nuca antes lo hice. Pero lo que deseo es a tu hijo, al simple amor, deseo quererme. Deseos poder ser algo, y sin amor no soy nada. Y vos sos ese sol de vida, que apenas a un par de metros que ya no son nada, sos inalcanzable. Por primera vez desde el cuarto abrís los ojos. Y allí veo tu serpiente interior que ríe., sabiendo quien es, sabiendo que quiero. Esbozas una sonrisa y te quiero alcanzar. Quiero tomar tus labios que sean míos, quiero tomar tus ojos y que sean míos, quiero que por primera vez me digas “mío” quiero ser tuyo.
Pero como el sol, mientras mas me acerco, mas me desvanezco, sos un reflejo de la sangre de muerte del sol. Sos el calor que espero encontrar en el frío descanso de la nada.
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Escritura automática escuchando "La Tierra Delfin" de los Natas
Gracias a los Natas. Gracias a vos, que me diste esas palabras para escribir
Unas palabras previas
Estoy sentado sobre las cansadas y grises hojas del otoño. Veo al niño y a su tigre correr entre los árboles. El tigre salta y enseña sus dientes. La sonrisa del niño mientras le destroza el estomago es inigualable. Un millón de pensamientos invaden mi cabeza y no se si son del niño o míos. Y no se si soy el niño o yo. Pero nunca seré el tigre.
20070410
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2 comentarios:
Guau, que profundo...
Pasame el porro.
Che, esta re abandonado esto...
Bueno, si llegas a leer, mi blog ahora es:
http://manuinconstantmotion.blogspot.com
Pasate
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